dissabte, 6 de febrer de 2016

FABLAB: Es el momento de resolver los problemas desde abajo

Neil Gershenfeld, doctor en Física Aplicada, creador de la red global de 'fab labs'
 
Tengo 54 años. Nací en Filadelfia y vivo en Cambridge. Dirijo el Centro de Bits y Átomos del MIT. En mi laboratorio se rompen las fronteras entre el mundo digital y el físico. Casado, tengo dos gemelos. Creo en la invención de la gente brillante y en conectarlos globalmente.

'Es el momento de resolver los problemas desde abajo'

Es usted el padre del primer ordenador cuántico.
Por más que me insistieran, nunca creí en la separación entre la física y la computación. Fundé el Centro de Bits y Átomos para hacer desaparecer esos límites, así nació el primer ordenador cuántico.

Es usted famoso por ello.
El universo es una computadora superpoderosa, y hemos hecho un montón de experimentos para copiar ese poder de la naturaleza y aplicarlo a la computación.

Luego creó la red global de fab labs.
Sí, que proporciona un acceso generalizado a herramientas que te permiten fabricarte casi cualquier cosa.

Han superado la revolución digital.
Los ordenadores e internet cambiaron el mundo. La tercera gran revolución es llevar el mundo digital a la transformación del mundo físico. Pasar de los bits a los átomos.

¿Cómo surgieron los fab labs, qué le pasó por la cabeza?
La National Science Foundation nos financió en el año 2000 la creación de aquella idea loca: un laboratorio de fabricación digital, máquinas para construirlo casi todo. Hoy hay 350 fab labs por todo el mundo y siguen creciendo de manera exponencial.

No acabo de encontrarle el sentido.
Porque estamos en los albores de esa nueva revolución. Cuando se inventaron los ordenadores, incluso el presidente de la pionera Digital Company dijo que no había necesidad de tener ordenadores en los hogares, que era un sinsentido. De la misma manera, considerar que los fab labs son lugares para friquis es muy erróneo, porque estamos inventando una nueva economía, una nueva forma de entender el mundo.

¿Que consiste en hacer objetos?
Hoy la gente trabaja, a menudo en lugares que no le gustan y durante muchas horas, para ganar dinero para comprar cosas. La fabricación digital te permitirá hacerte tú mismo lo que necesites en lugar de que lo fabriquen a miles de kilómetros.

¿Para qué quiero hacerme una camisa si la puedo comprar muy barata?
El fin no es fabricar lo que puedes comprar sino lo que no puedes comprar. La fabricación digital te permite estar conectado globalmente y fabricar localmente. Es un proceso de abajo arriba, emergente.
Suena bien.
Al mismo tiempo que hay gobiernos tratando de solventar el problema del paro, hay una nueva generación que a través de herramientas digitales están creando nuevos productos, nuevos trabajos y una nueva economía. Déjeme que le dé un ejemplo.
Se lo agradeceré.
Ikea diseña en Suecia el tipo de mobiliario que se va a vender en España. Diseño que se fabrica en Asia y se envía a Barcelona. En cada uno de estos pasos alguien se lleva una comisión para que tú puedas comprarlo.
Sume los costes medioambientales.
Puedes ir a un fab lab en Barcelona y diseñarte y fabricarte tu propio mobiliario o cosas que han sido diseñadas en cualquier parte del mundo. Es un mundo de códigos abiertos, todo el mundo pone a disposición de los demás lo que tiene.
¿Y me sale más barato que en Ikea?
Bajas los costes al material, te ahorras todos los márgenes. Aplíquelo a cualquier cosa que pueda imaginar: prótesis médicas, sistemas de depuración de agua, casas...
Los fab labs son infraestructura.
Sí, de la misma manera que te llega electricidad a tu casa, tienes una infraestructura para crear. Imagine una biblioteca que pueda usar como entretenimiento, para estudiar, para investigar o para trabajar, es decir conectar, intercambiar inventos, ideas... En un fab lab la información se puede convertir en algo físico y viceversa.
¿A un fab lab puede acudir cualquiera?
Sí, como a una biblioteca. En el mundo de la empresa está de moda hablar de innovación y de economía del conocimiento, pero es pura terminología, en realidad siguen funcionando con modelos tradicionales. La gente que inventa no termina de encajar en este mundo.
¿Esa es su gente, los inadaptados?
La gente que va a los fab labs encuentra la libertad que no encuentra en ese modelo tradicional para inventar, para crear y para compartir. Cada fab lab se organiza a su manera, lo importante es que estén conectados. Estamos en un momento similar al nacimiento de internet. La fabricación digital cambiará nuestras ciudades, interacciones, no sabemos dónde nos llevará.
Usted frecuenta el Foro Mundial de Davos, que reúne a los amos del mundo.
Actualmente hay dos tipos de economía, la de esta gente cada vez más rica, y la que está naciendo alrededor de la fabricación digital que no está controlada por poderosos sino por una red de base que crea sus propios puestos de trabajo y se multiplican.
Veo que tiene esperanzas.
Las soluciones para el futuro de España no vendrán del gobierno ni de Bruselas sino de los nuevos líderes que están saliendo de los fab labs, es el momento de resolver los problemas desde abajo.

lavanguardia.com

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